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¿Por qué nos gusta tanto compartir lo que comemos?

No sabemos si las redes sociales han revolucionado la gastronomía o si la gastronomía ha revolucionado las redes sociales. El caso es que comer ya no es una experiencia personal, sino un evento que se comparte en el entorno digital. El hashtag #food se ha empleado en más de 210 millones de publicaciones, situándose ya en entre los más utilizados a nivel mundial. De la misma manera, existen otros cuantos millones de publicaciones etiquetadas por tipología de plato como #pizza, #sushi o #pasta.

Los aficionados a la gastronomía, también denominados “foodies“, han adquirido un enorme poder de influencia social y se pueden convertir en grandes aliados para promocionar un espacio de restauración y otorgarle mayor visibilidad a través de las redes. Los usuarios no solo utilizan las redes para decidir qué van a comer, sino que también recurren a ellas para descubrir restaurantes, entornos agradables y experiencias recomendadas. Hacer marketing para restaurantes en redes sociales es una apuesta segura, pero no cualquier estrategia vale.

Con el objetivo de indagar en la relación que existe entre la gastronomía y el ámbito digital, hemos querido conversar con dos expertas de la gastronomía y de las redes sociales en Asturias. Así, nos pusimos en contacto con Ana López, repostera, bloguera y fotógrafa en La guinda del pastel, y con Raquel Mendaña, directora, productora ejecutiva y presentadora del programa gastronómico “NTQDES sin comerlo ni beberlo“, para conocer su opinión sobre el comportamiento del internauta y la transformación digital del sector hostelero. Desde aquí, agradecemos enormemente su colaboración y compartimos con vosotros el resultado de esta entrevista dual. ¿Qué opináis vosotros?

Plato de pasta compartido en Instagram

¿Por qué crees que nos gusta tanto compartir lo que comemos?

-Ana (La Guinda del Pastel): Porque detrás de la comida siempre hay una historia que contar, una razón y un entorno en el que se desarrolla. Cuando elaboramos, degustamos o recreamos un plato no lo hacemos con el único fin de proporcionar el sustento cotidiano sino que entra en juego la percepción de todos los sentidos, las emociones incluso el componente estético o artístico. Ya no es un mero alimento sino también un objeto de recreo visual. Se convierte en una evocación o idea y es precisamente lo que nos motiva a compartirlo con los demás.

A través de la gastronomía relacionamos el sencillo acto de alimentarnos con otras capacidades y conocimientos más complejos que nos permiten expresar lo que nos gusta, lo que queremos y en definitiva quiénes somos. Conectamos directamente con el placer y eso nos facilita liberar pensamientos y mostrar sentimientos. Compartir nuestra comida es en definitiva una gran herramienta de comunicación y una potente vía de expresión en la que, seamos conscientes o no, decimos mucho de nosotros mismos, desde las preferencias personales hasta la situación social, cultural, modo de vida,  incluso hábitos dietéticos.

-Raquel Mendaña (NTQDES sin comerlo ni beberlo): Tan sencillo como que somos una sociedad en continua alineación y nos comportamos como el resto. El mundo de la gastronomía ha sustituido al mundo de la moda, y ahora lo que da de ti una buena imagen social es compartir lo que comes, demostrar que sabes, y que puedes acceder a este estilo de vida. También es verdad que el acto de comer por gusto y placer, encierra un fetichismo brutal y un poder en la imagen que lo estamos viviendo hoy en día. Al fin y al cabo estamos potenciando nuestra necesidad y placer más primario.

Plato de sushi en Instagram

¿Cómo crees que está siendo la transformación digital del sector hostelero? ¿Qué camino queda por recorrer?

-Ana (La Guinda del Pastel): Se está llevando a cabo, según mi opinión, con cierta dificultad por una gran parte del sector. Está siendo especialmente apresurada y confusa en los pequeños establecimientos y para los empresarios modestos que carecen de capacidades y medios para poder realizar una transición global de manera profesional. En la mayoría de los casos solo predomina una única idea: la necesidad de tener presencia en Internet. Estar por estar, sin más. Se hace de cualquier manera sin ningún estudio previo en cuanto a necesidades reales, sin tener en cuenta las dificultades y el esfuerzo que supone el mantenimiento posterior. Y sobre todo, sin tener claro cuál es el objetivo que se persigue, ni siquiera un mínimo conocimiento de cómo interactuar en esta nueva vía de comunicación.

El hostelero debe comprender ante todo en qué consiste la digitalización en todos sus ámbitos, cómo se hace y para qué se hace. Es necesario que conozca las nuevas reglas del juego a las que se enfrenta porque cambian radicalmente las formas de promoción y marketing. Estoy convencida de que la formación y el asesoramiento son cruciales para los que apuesten por la transformación digital. También debería priorizarse la personalización en la implantación y adaptación porque no creo que los procedimientos ni estrategias estándares sean válidos en todos casos, cada uno debe ser consecuente con sus capacidades y decidir qué puede llevar realmente y qué será capaz de gestionar. No tiene ningún sentido, por ejemplo, subir imágenes diarias a Instagram sin ningún tipo de cuidado, de mala calidad y mostrando platos nada apetecibles. Esto es, como poco, contraproducente para lo que se pretende. Ninguna transformación digital será efectiva sin atender ni cuidar estos pequeños y cruciales detalles.

Restaurantes y redes sociales

-Raquel Mendaña (NTQDES sin comerlo ni beberlo): El sector hostelero poco a poco, ya que exceptuando casos de emprendedores, va dándose cuenta que la digitalización de su negocio es imprescindible. Pasamos todo el tiempo mirando la pantalla del móvil, ya hasta la tv vemos en ella, no existe un método de promoción tan efectivo como éste. Cada vez son más partidarios de contar en su equipo con un community manager o una empresa que lo gestione, y al fin y al cabo ello implica que se están especializando aún más. Hoy en día, tener un negocio de restauración, gastronomía e inclusive productor o distribuidor del producto, pasa por su posicionamiento y promoción en RRSS. El camino que queda por recorrer es que el profesional sepa también de RRSS y del mundo digital para que no le den gato por liebre. Vivimos en una burbuja gastronómica similar a la de la inmobiliaria. Hay mucho profesional del mundo de la comunicación que ha encontrado en las RRSS una forma de reinvención profesional, pero también mucha gente que se ha subido al carro sin conocimiento, sin formación y sin sentir ( que para mi es muy importante valorar y amar lo que se transmite o comunica ), esto hace que muchos hosteleros no tengan su comunicación digital desarrollada de un modo correcto, al igual que hay muchos restaurantes que también venden humo, bloggers… y todos los perfiles que alberga este boom gastronómico. El camino que queda por recorrer es la mayor especialización de todos y que explote, quedando los mejores y auténticos en todos los campos. 

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One comment

  1. Xènia Roca dice:

    Muy buena entrevista, con claras respuestas a por qué nuestras RRSS siempre están llenas de platos de comidad y postres, sin duda, los afortunados comemos mínimo 3 veces al día

    Un Saludo

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